En un mundo post-Elden Ring, ¿puede Monster Hunter seguir siendo fiel a sí mismo y continuar siendo un fenómeno cultural?
Ficha Técnica
Título: Monster Hunter Wilds
Desarrolla: Capcom
Publica: Capcom
Fecha de lanzamiento: 28 de Febrero de 2025
Plataformas: PlayStation 5 [versión reseñada], Xbox Series, PC
Nata es obligado a abandonar su hogar en la región olvidada, se creía que nadie vivía ahí, pero la aparición del niño ha motivado al Gremio a enviar una expedición para investigar lo que sucedió a la aldea y, si en todo caso, lo que dice es verdad.
El cazador, junto con una delegada del Gremio, otro par de equipos de cacería, así como un pequeño ejército de cocineros, exploradores, biólogos, científicos, palicos y herreros son detenidos temporalmente antes de llegar a la región inhóspita después de ser atacados por una manada de Balahara en donde conocen de la existencia de la pacífica villa de Kunafa y de sus fieles acompañantes, las enormes aves Seikret.
Con este planteamiento es que Monster Hunter Wilds nos cuenta cómo es que el cazador, haciendo uso de sus habilidades y los recursos a su alcance, se abre camino por los distintos biomas del juego. El viaje lo llevará a descubrir no solo que, efectivamente, la región olvidada se encontraba habitada sino que además contiene el secreto de la era del apogeo de los Wyverianos.
Aunque, dicho de este modo, parece ser que la historia es interesante, la manera en que se cuenta y la falta de carisma de muchos de sus personajes, hace que caiga en el hastío y se sienta en la mayoría de sus casos como un estorbo que te detiene para llegar a la cacería.
Pero, a pesar de ello, tiene momentos que son rescatables aunque no necesariamente hacen que la campaña sea merecedora de tu tiempo. Especialmente si eres un jugador asiduo de la serie, quizá el único motivo para la existencia de la historia del juego sea la de aportar estructura a la experiencia para quienes toman por primera vez un Monster Hunter.
Es muy particular intentar explicar la forma en que se juega Monster Hunter a cualquier persona. Los que nunca lo han jugado, no lo entienden completamente; y quienes ya lo jugaron, no necesitan que se lo expliquen.
Esto no quiere decir que Monster Hunter Wilds sea idéntico a sus antecesores, de hecho es muy distinto a todos ellos, pero indiscutiblemente es un Monster Hunter. Si vienes de cualquier otra entrega de la serie, te sentirás inmediatamente en casa, y tendrás nuevas cosas para aprender. Si eres nuevo, el juego te otorga tantas comodidades que puedo atreverme a decir que es la entrega ideal para cualquier novato.
Ya tenemos algunos años desde que se agregó una nueva arma al arsenal presente en la serie, y Monster Hunter Wilds no es la excepción. Esto lo contrapesan con los nuevos sistemas y modos de jugar que cada una de las armas tiene, los cambios agregan a todas las armas nuevos movimientos y capacidades que casi las convierten en cosas distintas. Eso sí, invariablemente se sienten mucho más poderosas.
Otra adición, un poco separado de las armas, pero que igual todos se benefician de ello, es el tándem del modo focus y las heridas de los monstruos. El modo focus te permite reposicionar y apuntar exactamente en el lugar en el que deseas golpear al enemigo; además que te permiten “explotar” las heridas que vas generando en el monstruo a medida que haces ataques repetidos en las distintas partes de su cuerpo.
Cuando decides hacer esto último, entras en un minijuego donde es posible provocar flinch a un monstruo, derribarlo o añadir algunos status -como es el caso de las notas musicales de la cornamusa- mientras se hace la animación del golpe de la explotación.
La adición del Seikret es una mejora en relación al Palamute de Monster Hunter Rise y Sunbreak, es una montura que te permite explorar el mapa de una manera más rápida y, además, te da posibilidad de hacer distintas acciones mientras vas en al montura. Puedes consumir objetos para mejorar tu resistencia o salud, puedes recoger objetos de apoyo, también puedes afilar el arma o cambiar por el segundo conjunto de arma que carga encima.
La integración de una segunda arma en todo momento hace que las cacerías sean mucho más ágiles y dinámicas. Ahora podrás llevar distintos elementos para hacer daño a los enemigos, cornamusas con diversos efectos que se complementan, o distintas variedades de armas.
Si esto lo sumas al hecho que ahora ya no hay división entre armaduras para armas cuerpo a cuerpo y aquellas a distancia, también puedes llevar dos armas así y adaptarte a la cacería.
De lo poco que me preocupa de Wilds es que las armas de nivel más alto, las Artesanas, son bastante buenas y poderosas, por lo que no puedo evitar tener un poco de miedo a por los enemigos que se agregarán en el futuro.
Toda esta versatilidad y agilidad permiten cacerías más rápidas y, algunos dirían, más fáciles que en entregas anteriores, pero cuando llegas al final de la historia y desbloqueas los enemigos curtidos la dificultad se adapta y en caso de ir desconcentrado o confiado puede resultar más de un paseo por la carreta del infortunio.
La variedad de presas que tendremos a nuestra disposición son menos de los que tenía World, pero cuenta con una buena distribución de insectos, leviatanes, enemigos con colmillo, wyverns y demás. Para lo que sí debes prepararte es que la inmensa mayoría de la lista de cacería serán presas nuevas en la serie.
Hay una cosa que Capcom debería mejorar, incluyendo en este mismo juego de ser posible, y es que la manera en que comunican muchas cosas dentro del juego es pésima. Y el decir que “comunican” algunas cosas es decir mucho; los tutoriales de las armas tienen una lista incompleta de sus movimientos si no te metes al área de entrenamiento, no se explica en ningún lugar la mecánica de las armaduras sobrepuestas, la forma de invitar a jugar gente y formar parte de una legión es incomprensible.
Monster Hunter Wilds es un juego bifacético en cuanto a los gráficos. Es indudable que el juego se mira mejor y se desempeña mejor que sus antecesores. Consta de varios modos gráficos que permitirán adaptarse a la preferencia del jugador, si quiere un juego con mejor tasa de cuadros por segundo pero que se vea un poco peor; o subirle todo a la calidad de los efectos aunque sea con una imagen a 30 cuadros por segundo.
Desgraciadamente en estos primeros días del juego, Wilds tiene unos cuantos errores de rendimiento, especialmente al momento de cargar texturas, que resultan en una imagen difusa y poco agradable. Es verdad que el primer parche mejoró este problema, pero sigue sucediendo y es muy obvio darse cuenta cuando sucede.
Estos problemas hacen que el juego sea menos apetecible a la vista y parezca, a ratos, verse peor que Monster Hunter World. Quizá sea una simple cuestión de mal manejo de aseguramiento de calidad y se vaya manejar, pero mientras la tache ahí se encuentra.
Por otro lado, el diseño naturalista del mundo se siente más vivo que nunca. Los distintos biomas parecen estar vivos y sacados de la realidad misma. Especialmente soy fanático del Bosque Escarlata que, con la combinación adecuada de clima y hora del día, puede resultar en un espectaculo para los sentidos.
Los diseños de armas, armaduras y enemigos ahora fueron un tanto más a mano suelta que con World. Si bien recordamos, cuando se estrenó originalmente aquél juego, se sentía que habían apostado mucho por la autenticidad y realismo, lo que resultó en equipamiento y diseño de enemigos un tanto sobrio. Esto no era malo tal cual, pero a ratos sí se extrañaba la extravagancia de juegos anteriores.
En Wilds esto ya no existe, se dieron vuelo con los diseños de todo; desde los asentamientos que visitamos, los entornos que nos vemos envueltos, los equipamientos que vestimos, las armas con las que nos defendemos y los enemigos a los cuales nos enfrentamos. Es una delicia. O un asco, dependiendo del enemigo en cuestión.
La actuación de voz en Monster Hunter Wilds es cumplidora y no demerita con la calidad de la historia en general, pero sí hay muchas instancias y muchas conversaciones que no cuentan con ningún diálogo hablado. Para un juego del tamaño y con la importancia de Wilds, esto no debería suceder.
La orquestación de los temas, nuevos y viejos, es exquisita. Sube en el momento más álgido de la cacería y se suaviza cuando el enemigo no se encuentra presente. En esos momentos de calma es cuando el sonido ambiental brilla. Cada aleteo, pisoteada y el murmullo del viento al pasar por entre los matorrales, o la lluvia que cae sobre la espesura dan vida al paisaje en el que te encuentras rodeado.
Monster Hunter Wilds es una compra indispensable para los seguidores de la serie. No solo por ser una entrega más de la serie, sino porque logra encontrar ese punto medio entre la novedad y la tradición de la saga que te hace sentir emoción y nostalgia al mismo tiempo.
No importa si la historia no haya cuajado y, en ocasiones, llegues a desear que Nata estuviera en la lista de presas, los nuevos sistemas y la mejora de los anteriores, con una lista variada de enemigos y un loop de gameplay que te tendrá entretenido en búsqueda del mejor build posible, o probando esa arma que antes no te habías atrevido, Monster Hunter Wilds hará que dejes de contar las horas que llevas jugando en poco tiempo.
Lo bueno
- Cacerías divertidas, dinámicas y emocionantes.
- Mapas enormes y vivos.
Lo malo
- Errores gráficos
- Problemas de conexión
Lo feo
- Las fallas de comunicación del juego.
- El hibarami, la cacería más aburrida del juego.
[Un juego “excelente” es aquél en donde sus virtudes sobrepasan por mucho sus debilidades y que son una experiencia casi obligada a jugar. Una recomendación a todas luces.]